El comercio cuelga el cartel de rebajas con una previsión de ventas incierta

Categoría: Actualidad Autor: Redacción AU

El cartel de rebajas ya está colgado en todos los expositores y tanto pequeños como grandes establecimientos están preparados, desde hoy, para recibir a los consumidores que buscan prendas y calzado a precio de ganga. Todo para incentivar las compras y sobrellevar la incertidumbre que marca la previsión de ventas de esta campaña.

“Hoy es el día en que se inician las rebajas y hemos venido a la tienda con mucha ilusión, pero también con mucha desesperación por cómo está el sector”, dice la presidenta de la Asociación de Comerciantes Zona Centro Zaragoza, Begoña Abad.

Pese a que la previsión de ventas no es muy halagüeña, los comerciantes pretenden vender la mayor parte de lo que tienen en stock; un stock que quedó bloqueado desde marzo a mayo debido a la pandemia sanitaria y posterior confinamiento. Es por ello que, en estas rebajas, además de las prendas de otoño-invierno, los clientes encontrarán a buen precio ropa propia de la campaña de eventos -comuniones, bodas y bautizos- que no se pudieron celebrar.

Además, la presidenta de la Asociación de Comerciantes Zona Centro Zaragoza explica que a principios de febrero, con la liquidación absoluta de las rebajas, el pequeño comercio incorporará los productos propios de nueva temporada.

El éxito en el sector textil, según Abad, recaerá en las prendas de ropa de abrigo -chaquetas y jerséis- y calzado -botas y zapatillas deportivas- porque hasta ahora, explica, “no hemos tenido un invierno fuerte, y los complementos y pequeños detalles ya se han adquirido durante las navidades para regalar”.

UNA LUCHA CONSTANTE POR SOBREVIVIR

La situación actual en el comercio es “desastrosa”, dice la presidenta de la Asociación de Comerciantes Zona Centro Zaragoza: “En esta área tenemos ahora más de 120 comercios cerrados y prevemos que van a ser bastantes más los que cierren a principios de este año”.

Los propietarios, denuncia Abad, siguen teniendo el mismo gasto sin ninguna ayuda, e incluso más, puesto que, explica, muchos se han visto obligados a solicitar microcréditos para hacer frente a los escasos ingresos durante este periodo de pandemia. “Tampoco hemos tenido ayudas por parte del gobierno y, si esto no cambia, van a seguir cerrando más comercios”, lamenta.

En el caso de los negocios en los que hay dependientes y personal contratado, la previsión es que la mayoría de ellos sigan estando en ERTE, incluso durante el periodo de rebajas. “Si se puede subsistir con el personal que se tiene ahora, no se va a rescatar del ERTE. Al final es un gasto superior el que se tiene que afrontar para vender a precios de risa el género que tenemos, y no compensa”.

Respecto al nivel de alerta 3 agravado, que estipula el cierre a las 20.00 horas y limita el aforo permitido al 25%, Begoña Abad afirma que los establecimientos han perdido entre media y una hora de apertura, algo que considera un problema menor. Sí ve la limitación de aforo como un aspecto perjudicial para el sector que juzga de “mínimo” y deja a los pequeños establecimientos en desventaja frente a las grandes superficies; la media es de dos personas en el interior de una tienda local y con el frío, “esta no es una buena solución”.

Pese a la situación, la presidenta de la Asociación sigue apostando por el pequeño comercio y sus peculiaridades que lo distinguen de la compra online y de las grandes superficies: “Lo que prima en nuestro sector es el trato personal, y eso solo puede hacerse en persona”.

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