Sonrisas y disfraces pueblan el centro de Zaragoza en la tradicional San Silvestre

Categoría: Actualidad Autor: Redacción AU

Los zaragozanos han podido disfrutar de una nueva edición de la tradicional San Silvestre. La carrera ha reunido en las calles de la capital aragonesa a 4.500 participantes, imponiéndose en línea de meta David Palacio en categoría masculina y Cristina Espejo en femenina. Disfraces de dinosaurio o Toy Story no se han perdido la cita.

La 14ª edición de la San Silvestre zaragozana ha vuelto a responder a las expectativas con las que sueña cada año. Un evento que, una vez más, ha sido la excusa ideal para que amigos y familiares hayan adelantado la hora de quedar y así hacer deporte antes de tomarse las uvas y degustar la cena de Nochevieja. Disfraces, sonrisas y el ambientazo navideño han copado durante unas horas el centro de la capital aragonesa con 4.500 personas.

En el plano competitivo, han sido David Palacio y Cristina Espejo los primeros en cruzar la línea de meta en categoría masculina y femenina respectivamente. En el caso de Palacio, ha logrado parar el crono en 13:38 imponiéndose por poco a Ignacio García. En categoría femenina ha reeditado su título por cuarta vez consecutiva Cristina Espejo, llevándose el último trofeo del año tras vencer con solvencia en 15:33, seguida de Raquel Miró.

La participación ha vuelto a ser sobresaliente, ya que han sido 4.500 los corredores inscritos en esta prueba que sirve en cada edición para cerrar el año. Y no han faltado disfraces de lo más variado. Desde Toy Story, a dinosaurios o genios de la lámpara de Aladdin hasta grupos de amigos más clásicos, o con menos tiempo para elaborar sus atuendos, que han apostado por adornos navideños.

El recorrido de este año ha sido muy similar al de la pasada edición, en la que se recortó la distancia a cinco kilómetros. Esta particular marea humana zaragozana ha transcurrido por céntricos lugares de la capital aragonesa, dando lugar a escenarios como el puente de Piedra, paseo de Echegaray y Caballero o San Vicente de Paúl, hasta finalizar en el Coso.

Como también viene siendo habitual, la San Silvestre cuenta con un marcado y necesario carácter solidario, ya que una parte de la cuota de inscripción se dona cada año a una asociación. En esta edición, a la de Familiares de Enfermos de Alzhéimer (Afedaz) y también a la Asociación Parkinson Aragón.

Una manera inmejorable de prepararse para las últimas horas del año, con las zapatillas calzadas, haciendo deporte y, la gran mayoría, con un disfraz capaz de despertar sonrisas despidiendo al 2018 y dando la bienvenida al 2019.

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