La cooperación, en el ADN de la Universidad de Zaragoza

Categoría: Universidad Autor: Redacción AU

La cooperación forma parte del ADN de la Universidad de Zaragoza. Prueba de ello son los dos proyectos que desarrolla en Senegal y Filipinas, en ámbitos relacionados con la sanidad y la geografía. La UZ también apuesta por la formación y, por eso, oferta programas de prácticas entre sus estudiantes.

La creación de lazos y comunidades científicas, académicas y profesionales, la transferencia de tecnología que ayude a países beneficiarios a desarrollar sus capacidades, y la cooperación a nivel gubernamental. Estas son algunas de las claves de los programas de Cooperación al Desarrollo que se vienen desarrollando en la Universidad de Zaragoza.

El deseo de la institución es seguir avanzando hacia una política basada en la formación, la investigación y la sensibilización en esta materia. Y, por el momento, no van desencaminados. Ejemplo de ello es que cada vez son más los estudiantes que deciden completar sus estudios y desarrollar sus prácticas en otros países en aras de “aportar su granito de arena” y adquirir nuevos conocimientos, así como vivir nuevas experiencias.

Es el caso de Carmen Perdiguer, estudiante de la doble titulación de Derecho y Administración y Dirección de Empresas, que viajó a León (Nicaragua) para practicar todo lo aprendido durante su periodo lectivo. En palabras de la propia Perdiguer, su estancia en Nicaragua le permitió “aprender derecho más allá de las leyes”, así como “resolver cómo coger los cables pra llegar a una solución”. “Atendíamos a gente que igual no se podía costear un abogado o casos que no eran puramente jurídicos pero en los que podíamos colaborar”, explica. Como ella, María Bernad, graduada en Veterinaria, viajó hasta Chile para realizar trabajos de campo, campañas de vacunación y desparasitación. “También instruíamos a la población sobre la tenencia responsable”, añade.

Perdiguer y Bernad son dos de las 41 estudiantes de la Universidad de Zaragoza que han realizado prácticas de cooperación en alguna de las 15 instituciones de nueve países iberoamericanos. Recíprocamente, 21 estudiantes de estos países realizaron estancias similares en la institución.

Además de estas prácticas universitarias, la Universidad de Zaragoza también forma parte de dos grandes proyectos: Phileos (desarrollado en Filipinas) y Kaolack (en Senegal).

PHILEOS

Phileos desempeña sus tareas en Filipinas, concretamente en Quezon City, una de las partes de la Gran Manila, y en Lagonoy, una pequeña localidad rural de la isla de Luzón. La asociación actúa en el ámbito de la salud de la mano de un agente local: las religiosas de la orden “Servants of Mary Ministers of the sick”, orden de origen español dedicadas al cuidado de los enfermos.

Ramón Sousa, representante del proyecto, explica que este proyecto surge como una necesidad para dar servicio en la zona. “La desigualdad social existente en Filipinas, unido a que la sanidad es privada, hace que nuestra labor sea muy necesaria”, indica Sousa, quien matiza que “los españoles son muy valorados en este país”.

Además, ha desmentido que exista una deficiencia de estudiantes interesados en participar en estos proyectos, sino que “faltan programas”. En este programa, la beca únicamente sufraga al estudiante los gastos del viaje; el resto corre de su cuenta. Destacar que cada una de las misiones realizadas hasta la fecha ha incorporado seis o siete alumnos de quinto curso de la Facultad de Medicina.

KAOLACK

Kaolack tiene como objetivo principal ofrecer herramientas e instrumentos basados en tecnologías de la información geográfica para la toma de decisiones y la divulgación, colaboración, empoderamiento ciudadano, así como la formación de técnicos, profesionales locales y cooperantes.

En concreto, un equipo de ocho investigadores del Grupo de Ordenación del Territorio e desplazó para ofrecer información sobre estas herramientas. Sergio Valdivieso, uno de los miembros, hacía hincapié en que este proyecto ha permitido poner en común información en los servidores y desempeñar cursos de formación. “El 40% de los asistentes fueron mujeres, lo que nos satisface”, añadía.

LA DGA, “SOCIO PREFERENTE” DE LA UZ

“La cooperación no es un gasto es una inversión”, asegura el director general de Participación Ciudadana, Transparencia y Cooperación, Raúl Oliván. El director general insiste en que se trata de “un secreto muy bien guardado” de la Universidad ya que, en mucha ocasiones, “no se le da la visibilidad que se merece”. Además, valora cómo los voluntarios van y vienen con una sonrisa puesto que “reciben mucho más de lo que dan con su trabajo”.

La inversión en esta materia por parte del Gobierno de Aragón es de unos dos millones de euros, convirtiéndose así en “su socio preferente”. Desde el Ejecutivo comentan la importancia de estas acciones ya que también suponen tender “un puente de transferencia de conocimiento entre países”.

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