Méndez-López y Fidalgo: “Hemos diseñado una app, con investigadores de la UPV, que permite mejorar la memoria espacial”

Categoría: Universidad Autor: Redacción AU

Cuatro investigadores de la Universidad de Zaragoza y la Universitat Politècnica de València (UPV) han desarrollado una aplicación móvil de realidad aumentada que permite evaluar la memoria espacial.

Cuatro investigadores de la Universidad de Zaragoza y la Universitat Politècnica de València (UPV) han desarrollado una aplicación móvil de realidad aumentada que permite evaluar la memoria espacial.

Entre sus aplicaciones, podría utilizarse en enfermos de primer estadio de Alzhéimer y Parkinson, como herramienta para el análisis y entrenamiento de habilidades vinculadas a dicha memoria. También podría ser de gran ayuda en la etapa infantil, para la identificación temprana de alteraciones relacionadas con esa memoria espacial.

Con el uso de la app como método de entrenamiento podría ayudar a los facultativos a evaluar la memoria espacial a través de la búsqueda de elementos comunes en la vida diaria de estos pacientes, como unas zapatillas o un sombrero.

Magdalena Méndez-López y Camino Fidalgo son las dos investigadoras del Departamento de Psicología y Sociología de la Universidad de Zaragoza que han participado en este proyecto. Ambas destacan que la app mejorará las técnicas actuales utilizadas para el entrenamiento de la memoria, ya que, a diferencia de la realidad virtual, la realidad aumentada permite realizar ejercicios de recuerdo sobre dónde se dejan las cosas en el hogar del paciente, es decir, en el contexto real donde las mismas dificultades aparecen. Por su parte, Mª Carmen Juan y Fran Muñoz son los dos investigadores del Instituto ai2 de la UPV que han colaborado en el proyecto.

Actualmente, ya ha concluido la primera fase, en la que la aplicación se ha evaluado en 55 personas. Durante este año, se llevarán a cabo otros dos estudios piloto con enfermos de Parkinson y Alzheimer, respectivamente.

PREGUNTA- ¿En qué consiste la aplicación? ¿Cómo funciona?
CAMINO FIDALGO (C.F.).- La aplicación que hemos desarrollado utiliza la Realidad Aumentada para estudiar la orientación espacial. Una de las grandes ventajas de esta aplicación es que podemos investigar cómo las personas se orientan en el espacio en un ambiente real, de la misma forma en que lo hacen en su vida diaria, algo que no ocurre, por ejemplo, con la realidad virtual.

El funcionamiento es muy sencillo y la aplicación se puede utilizar en cualquier lugar (habitación, edificio…) que se desee. El participante recorre un entorno haciendo uso de un dispositivo en el que se ha instalado la aplicación. Durante el recorrido se irá encontrando con una serie de objetos virtuales, cuya posición deberá memorizar. En la fase final, el participante, mediante la aplicación, deberá colocar los objetos virtuales en la localización en la que los visualizó.

P- ¿A quién va dirigida?
MAGDALENA MÉNDEZ-LÓPEZ (M.M.).- En realidad, la aplicación permite estudiar la orientación espacial en todo tipo de individuos, tanto en personas sanas de cualquier edad, como en aquellas en las que comience a aparecer alguna dificultad para encontrar cosas. Por ejemplo, que les cueste más que antes recordar dónde han dejado una pertenencia, cosa que puede ocurrir, sobre todo, cuando nos hacemos mayores. No obstante, hay que considerar que, si la persona no ha utilizado nunca un móvil inteligente o, aun pudiendo, es reacia al uso de este tipo de tecnologías, no tendrá sentido el uso de una aplicación de este tipo.

P.- ¿Qué usos y beneficios tiene la aplicación?
C.F..- Las posibilidades que ofrece la aplicación son múltiples. Por un lado, es de gran interés desde el punto de vista de la investigación, ya que nos permitirá seguir estudiando qué factores influyen en cómo los seres humanos nos orientamos en el espacio. Es decir, si por ejemplo la ansiedad espacial, el miedo a perdernos, puede influir en que algunas personas se pierdan con facilidad en un determinado ambiente.

Por otro lado, la aplicación presenta la posibilidad de ser utilizada de forma más aplicada, por ejemplo, como entrenamiento para habilidades relacionadas con la memoria espacial en personas que padecen alguna queja al respecto, como se comentó cuando hablamos de los potenciales usuarios.

Al poder ser utilizada en cualquier ambiente, permite trabajar en la persona la memoria de orientación espacial, por ejemplo, en su casa, y con objetos virtuales similares a los utilizados en la vida diaria: unas zapatillas, un reloj o unas gafas. También ayuda a poner en práctica la concentración y el rastreo visual. En relación con esto último, puede ser útil para ver dificultades de este tipo en población infantil o para trabajar estas funciones en ciertas personas con enfermedad de Parkinson, donde un síntoma asociado a esta enfermedad, en ciertos casos, es la dificultad para tareas visuoespaciales.

Además, la aplicación permite aumentar la complejidad de la tarea para hacerla más motivadora. Podemos incluir más o menos objetos o se pueden dejar en lugares más o menos difícil de recordar.

P.- ¿En qué fase de desarrollo se encuentra ahora mismo?
M.M..- Actualmente hemos terminado la primera fase en la que la aplicación ha sido utilizada en 55 personas sanas. También ha sido empleada para investigar cómo algunos rasgos de la personalidad pueden influir en la habilidad de las personas para orientarse en el espacio. Además estamos realizando algunos cambios, incrementando el número de objetos virtuales similares a los de uso habitual en casa, para adaptarla a su uso en algunos pacientes con enfermedad de Parkinson que, por sus características, el terapeuta considere que pueden beneficiarse con su uso.

P.- ¿Cómo surgió la idea de crear esta app?
C.F..- Magdalena y Mª Carmen Juan ya estaban trabajando con tecnologías de realidad aumentada aplicadas al estudio del comportamiento espacial, desde el 2012. Por ese año, Mª Carmen Juan, investigadora de la Universitat Politècnica de València con amplia experiencia en el uso de la realidad aumentada aplicada a la Psicología, hizo una visita al Campus de Teruel para buscar posibles colaboraciones con investigadores que trabajaban en el Grado en Psicología, que se imparte en este Campus.

Fruto de esa reunión, se fue gestando un proyecto, que fue financiado por el Ministerio de Economía, donde se aplicó la realidad aumentada en una herramienta tecnológica para evaluar memoria espacial en niños. La razón de por qué memoria espacial, tiene que ver con la línea de investigación de las personas en la parte de Psicología. Este primer proyecto generó resultados que afianzaban el potencial de la realidad aumentada para estudiar el comportamiento espacial. En el proyecto financiado actualmente, Magdalena, Mª Carmen Juan y yo, entre otros, teniendo en cuenta estos antecedentes, planteamos la idea de crear una app que permitiera flexibilidad para ser utilizada en un ambiente real que facilitase a la persona moverse y orientarse de forma similar a como lo hace en la vida real.

Hasta el momento, la mayor parte de las investigaciones que se han realizado para estudiar la habilidad de orientación espacial usan tests psicométricos o realidad virtual. En todos los casos la persona está sentada, señalando o escribiendo en un papel, en el primer caso, o mirando a una pantalla, en el caso de tareas virtuales. En el caso de los entornos virtuales, además, existe el problema de la tendencia al mareo.

P.- Han colaborado con investigadores de la Universitat Politècnica de València. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos y en qué les han ayudado?
M.M..- Trabajar con Mª Carmen Juan y con Francisco Muñoz ha sido determinante para este proyecto, ya que son ellos los que han diseñado la aplicación desde el punto de vista técnico, es decir, programación, búsqueda de la tecnología más adecuada para poder desarrollar la idea, etc.

Además, ellos tienen experiencia en la parte de seleccionar el tipo de preguntas que se deben realizar a un usuario de cierta tecnología para saber si le resulta atractiva, fácil o difícil de utilizar, entre otros aspectos que se relacionan con la percepción o aceptación de la herramienta tecnológica por la persona.

Mª Carmen Juan y yo ya habíamos colaborado en otros proyectos previamente, como hemos comentado, obteniendo resultados muy relevantes que han sido publicados en revistas internacionales de gran calidad científica. En este proyecto, nos hemos centrado en aspectos de la investigación relacionados con el diseño de los pasos que debe tener la tarea, cómo se le debe preguntar al usuario, las instrucciones, el ajuste de la complejidad a algo no muy fácil, pero tampoco muy difícil para la persona. Otro aspecto también muy relevante es definir qué datos debe guardar tras su uso, que puedan servir para poder interpretar la actuación de la persona.

P- ¿Qué tipos de ayudas han recibido para poder llevar a cabo el proyecto?
C.F..- Este proyecto ha sido financiado principalmente por el Ministerio de Economía dentro del proyecto AR3Senses y cofinanciado por fondos Feder.

P.- ¿Tienen algún otro proyecto en desarrollo?
M.M..- Durante este año se llevarán a cabo dos estudios piloto en ciertos pacientes que se encuentran en los primeros estadios de la enfermedad de Alzheimer y Parkinson. Además, en un futuro se prevén nuevas fases en las que se utilice la realidad aumentada involucrando otros sentidos como la audición o el tacto.

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